Fuente: Diario Correo de Punta Del Este
Sumando los dos lotes, el comprador desembolsó 995.000 dólares por un total de 1.006 metros cuadrados, lo que arroja un promedio cercano a los 989 dólares el metro cuadrado
A casi mil dólares el metro cuadrado: la cifra confirma que la zona de avenida Roosevelt y 18 de Julio se consolida como el nuevo centro comercial de la ciudad de Maldonado.
En la tarde de este viernes se llevó a cabo en la ciudad de Montevideo el remate judicial de dos padrones ubicados en pleno centro de Maldonado, una subasta que terminó con la adjudicación de ambos predios a un mismo comprador, un inversor extranjero, por un monto conjunto de 995.000 dólares.
El remate estuvo a cargo del reconocido rematador Assad Hajjoul, quien condujo una puja intensa ante unas cuarenta personas que siguieron la subasta.
Los dos terrenos, lindantes entre sí, se ubican en una de las zonas de mayor proyección de la ciudad de Maldonado, cercano a la terminal de ómnibus y del Atlántico Shopping, un sector que en los últimos años viene concentrando inversiones inmobiliarias de peso y que, tras esta subasta, queda definitivamente confirmado como el nuevo polo comercial y financiero del departamento.
El lote de mayor valor
El primer terreno subastado corresponde al padrón 8080, con frente sobre avenida Franklin D. Roosevelt, entre 18 de Julio y avenida Antonio Camacho, y linda parcialmente con el segundo predio rematado. Tiene una superficie de 559 metros cuadrados.
La subasta arrancó con una oferta base de 200.000 dólares, pero la puja entre los interesados —que en su mayoría representaban a inversores extranjeros— llevó el precio muy por encima de esa cifra inicial hasta cerrar en 625.000 dólares. El valor equivale a unos 1.118 dólares por metro cuadrado, la referencia más alta dejada por el remate.
Del precio obtenido se descuentan las deudas que pesaban sobre el padrón: 642.769 pesos por concepto de contribución inmobiliaria y 24.588 pesos por impuesto de primaria.
El segundo lote
El segundo predio rematado, padrón 8067, se ubica sobre la calle 18 de Julio, entre Cecilia Burgueño y Enrique Burnett. Cuenta con una superficie de 447 metros cuadrados.
En este caso la subasta comenzó con una oferta de 100.000 dólares y también fue objeto de una disputa activa entre los presentes, en gran medida porque quien se quedara con el primer lote tenía un fuerte incentivo para hacerse también de este segundo padrón lindero, dada la posibilidad de unificarlos. Finalmente se adjudicó en 370.000 dólares, lo que representa unos 828 dólares por metro cuadrado.
Sobre este padrón también existen deudas que se descontarán del monto obtenido en el remate: 311.328 pesos de contribución inmobiliaria y 17.775 pesos de impuesto de primaria.
Casi un millón de dólares
Sumando los dos lotes, el comprador desembolsó 995.000 dólares por un total de 1.006 metros cuadrados, lo que arroja un promedio cercano a los 989 dólares el metro cuadrado, prácticamente la barrera simbólica de los mil dólares.
Se trata de una cifra que marca un antes y un después para los valores inmobiliarios de la zona. Fuentes vinculadas al remate señalaron que, de aquí en más, será difícil encontrar quien esté dispuesto a desprenderse de un terreno en ese entorno por debajo de esa referencia de mil dólares el metro cuadrado.
El nuevo centro de Maldonado
El resultado del remate confirma una tendencia que ya se venía observando: el área que rodea a la avenida Roosevelt y 18 de Julio, cerca de la terminal de ómnibus , del Atlántico Shopping y del sanatorio Mautone, se perfila como el nuevo centro de actividad comercial de la ciudad de Maldonado.
El desarrollo de torres en la zona, sumado a la refacción de la vieja terminal y a la creciente demanda de suelo urbano bien ubicado, explican en parte el fuerte interés que despertaron ambos padrones entre los inversores presentes en la subasta, mayoritariamente vinculados a capitales extranjeros.
Con estos valores, el remate de este viernes en Montevideo queda como una nueva referencia de mercado para quienes buscan tasar terrenos en el corazón de Maldonado, en momentos en que el rubro inmobiliario atraviesa, según distintos operadores, un ritmo de negocios más lento que en años anteriores.











